Necesitamos actuar urgentemente en relación con las tasas de las tarjetas, dicen los usuarios de pagos europeos

La Alianza Europea de Usuarios de Pagos representa a empresas y consumidores de toda Europa.

Tenemos un mensaje sencillo para los políticos europeos: necesitamos el reglamento sobre tasas de intercambio de manera urgente. No hay razón para más retrasos.

El Reglamento sobre tasas de intercambio debe tramitarse con prioridad absoluta por parte de la Presidencia Italiana, de forma que sea aprobado antes del final de 2014 y entre en vigor lo antes posible. Europa necesita avanzar hacia un nuevo modelo de pagos – pero la falta de esta legislación nos retrasa.El comercio está pasando cada vez más de la calle al mundo digital. Está apareciendo un nuevo mercado, aún desaprovechado, que beneficiará a los comerciantes, consumidores y oferentes de servicios de pago. Necesitamos una legislación sobre pagos vanguardista, que permita que este nuevo mercado florezca.

La necesidad de que la UE actúe

Las Tasas Multilaterales de Intercambio (MIF) han sido declaradas anticompetitivas por la Comisión Europea y los Tribunales; han supuesto costes para empresas y consumidores, de media, de 9.000 millones € al año durante una década, e impiden el desarrollo del mercado europeo. El Reglamento UE es el único modo de combatir de forma coherente las MIF y las normas contractuales restrictivas asociadas a las mismas y crear un Área Única de Pagos en Euros (SEPA).

Beneficios potenciales para todos

Las empresas de tarjetas y los bancos quieren que creamos que unas tasas más bajas supondrán costes para los consumidores. Por el contrario, es necesario aumentar la competencia en el mercado de pagos en el comercio minorista, para promover la innovación, mejorar el servicio al cliente y asegurar la flexibilidad. Los sectores empresariales unidos en la Alianza de Usuarios de Pagos son muy competitivos, garantizando que los ahorros en costes serán trasladados a sus clientes. El Paquete de Pagos generará beneficios para todos:

Para los consumidores:

· La posibilidad de elegir medios de pago electrónicos baratos, seguros y eficientes en toda Europa. Unas MIF más bajas producirán mejores servicios y precios más bajos para todos los consumidores, usen tarjetas de pago o no.

· La posibilidad de usar tarjetas en más tiendas, dado que unas tasas más bajas permitirán a los pequeños comerciantes aceptar tarjetas.

· Acceso a nuevos productos y servicios y transparencia en los costes.

· Acceso a nuevos servicios de comercio electrónico y nuevas tecnologías.

Para los comerciantes:

· Los comerciantes pagarán la parte que les corresponda de los costes de las tarjetas, y no más: podrán mejorar los servicios y trasladarán los ahorros en costes a los consumidores.

· Fácil acceso a un mercado de la UE para productos y servicios.

Para los oferentes de servicios de pagos:

· Un mercado expandido y la emergencia de nuevos productos de pago aumentarán el número de transacciones y se mantendrán los ingresos.

· Los servicios extra podrán ser comercializados mediante el aumento del tráfico online para los bancos.

· Los bancos adoptarán nuevas tecnologías, productos de pago innovadores y harán un mejor uso de las nuevas tecnologías.

Mantener el texto del Pleno

En abril, el Parlamento Europeo aprobó el texto del Reglamento MIF, que es equilibrado y generará grandes beneficios para comerciantes y consumidores de toda Europa.

Urgimos al Consejo y al Nuevo Parlamento a que mantengan el texto del Pleno tal y como sigue:
Límites a las tasas de débito y crédito: el límite del 0,2% o 7 céntimos para el débito y del 0,3% para el crédito debe ser el máximo absoluto, dando la opción a los Estados Miembros de establecer límites más bajos para adaptarse a los mercados locales.

· Inclusión de las tarjetas comerciales y de los esquemas a tres bandas: todos los oferentes y los productos deben ser tratados del mismo modo – un mismo precio para todos los servicios equivalentes.

· Permitir las adquisiciones transfronterizas: las normas que impiden un mercado único para las adquisiciones deberían abolirse.

· Eliminar la norma que obliga a aceptar todas las tarjetas: los comerciantes deben poder elegir ofrecer a sus clientes el producto de pago electrónico más eficiente. Además, los productos más caros deben ser opcionales para comerciantes y consumidores.

· Reforzar el artículo anti-evasión: la norma que evita que las empresas de tarjetas inventen nuevas tasas, o incrementen las tasas que no sean MIF, debería ser lo suficientemente fuerte como para evitar que se burle el Reglamento en el futuro.

Además, urgimos:

La rápida implementación: los límites transfronterizos deberían entrar en vigor en 2 meses desde la aprobación del reglamento (tal y como se proponía inicialmente por la Comisión); los límites domésticos (internos de los países) deberían entrar en vigor en 6 meses, o como máximo en 1 año.