Montoro acelerará la rebaja fiscal a los autónomos en la retención por IRPF

Artículo de José María Triper publicado en El Economista

El Grupo Parlamentario Popular y los diputados de Convergencia i Unió en el Congreso, están negociando la introducción de un conjunto de enmiendas a los tres proyectos de ley que componen la reforma fiscal, para mejorar el trato que se da en la norma remitida por el Gobierno al Parlamento a los autónomos y a las pymes.

En el caso de los autónomos, fuentes próximas al Ministerio de Hacienda han confirmado a elEconomista que, casi con toda seguridad, el Gobierno aceptará una mayor rebaja de las retenciones en el IRPF durante el trámite de enmiendas al articulado de la reforma.

En concreto, la propuesta que manejan en Hacienda es rebajar el tipo de retención hasta el 19% en el año 2015 y al 18 por ciento en 2016. Es decir, un punto más de reducción con respecto al 20 y al 19%, respectivamente, que recoge el proyecto de Montoro.

Aunque la propuesta inicial de CiU es volver a una retención general del 15 por ciento, y no sólo para quienes facturan menos de 12.000 euros como figura en el texto del Gobierno, la rebaja escalonada al 19 y al 18 por ciento era la idea inicial de Hacienda y está en línea con los planteamientos formulados por las asociaciones de autónomos, y en el Grupo Popular se piensa que esta reducción podría satisfacer a los diputados de CiU.

Otro de los argumentos que hacen factible esta modificación en favor del colectivo de los autoempleados es que la rebaja de las retenciones no produciría, en principio, una reducción de los ingresos fiscales, aunque sí de la tesorería.

Precisamente, éste es uno de los objetivos que persiguen los negociadores del PP y de CiU, que las enmiendas que se aprueben en el trámite parlamentario “no supongan ningún gasto para la Hacienda del Estado”, tal y como aseguraba el portavoz del grupo catalán en el Congreso, Josep Sánchez-Llibre.

Impuesto sobre Sociedades

Para Convergencia i Unió, los autónomos, las pymes y las empresas del tercer sector, es decir las dedicadas a la economía social, son “los grandes perjudicados de esta reforma fiscal”. Por ello, otra de las enmiendas que CiU está negociando con el grupo parlamentario del Gobierno plantea reducir al 20 por ciento el tipo del Impuesto sobre Sociedades para las pequeñas empresas y para las empresas del tercer sector.

“No tiene sentido que para las medianas empresas bajemos del 30 al 25 por ciento y para las pequeñas las dejemos en el 25 por ciento”, afirmaba también el pasado jueves Sánchez-Llibre.

Recordar que Grupo Catalán no sólo no presentó un veto a la reforma fiscal del Gobierno, sino que se abstuvo, junto al PNV, en la votación de las propuestas de devolución del resto de la oposición. Una postura que en los cenáculos parlamentarios se considera consecuencia de la buena predisposición del Gobierno y el Grupo Popular en la negociación de las enmiendas al articulado de la reforma.

Sí existe, sin embargo, una mayor cerrazón en el Ejecutivo a aceptar las propuestas de CiU con respecto al Impuesto sobre el Valor Añadido, para que el Ministerio de Hacienda reconsidere su posición de mantener en el 21 por ciento el IVA cultural y el de las flores.

En este último sector, que afecta especialmente a Cataluña, se propone homologar el tipo de IVA en España al del resto de Europa para evitar la economía sumergida.

Deducción para pequeños ahorradores

También el IRPF es objeto de las negociaciones entre el Grupo Popular y CiU, para intentar rebajar aún mas la presión fiscal de las clases medias españolas. En esta figura impositiva algunas de las propuestas que están encima de la mesa se refieren a la posibilidad de recuperar la deducción de 1.500 euros para los pequeños ahorradores, además de la desgravación para los contribuyentes que viven en viviendas de alquiler.

Desde el grupo catalán se ha comentado ya al ministro de Hacienda que esta reforma fiscal, en su planteamiento actual, “desprecia” un tratamiento fiscal adecuado para el ahorro a medio largo plazo.