Hacienda movilizará 4.000 millones en créditos para pymes

Noticia publicada en el diario Cinco Días

España es el primer estado miembro que logra un acuerdo de este tipo, que responde a una iniciativa lanzada en 2013 por el Ejecutivo comunitario y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para que el crédito fluyera a las pymes, un proceso que se ha interrumpido de forma abrupta desde que se inició la crisis y que persiste en el tiempo. Así lo revela en el último boletín de Morosidad y Financiación Empresarial elaborado por Cepyme, que revela que la dificultad para acceder al crédito es el primer problema para un 23,4% de pymes, sólo por detrás de Grecia en el escenario europeo.

La Comisión Europea espera ahora que el resto de países siga el ejemplo español para aumentar así el impacto del plan de inversión lanzado por el presidente Jean-Claude Juncker, que pretende movilizar otros 315.000 millones.

En la práctica, las comunidades autónomas españolas han aceptado, tras una negociación “muy dura”, redirigir un total de 800 millones de euros de fondos estructurales que ya tenían asignados para el periodo 2014-2020 a esta Iniciativa PYME. Este dinero, en lugar de concederse como subvención, se utilizará como garantía para asumir primeras pérdidas en los proyectos que financie el BEI. Ello permitirá un mayor apalancamiento que si los fondos se dieran como ayudas directas y movilizará 3.200 millones adicionales para las pymes españolas y, en función de la aceptación por parte del mercado, de hasta 4.000 millones de euros.

Según Hacienda, las comunidades se han implicado “de manera decidida” en esta iniciativa, puesto que todas han aportado recursos, excepto Navarra y Asturias. Además, la Administración General del Estado ha aportado a través de ayudas del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) de 134,2 millones, que se han regionalizado entre las comunidades participantes. “Las pymes de Madrid, Barcelona o Bilbao tendrán un acceso más fácil a crédito más barato para apoyarse a medida que invierten y crecen. Esto es una buena noticia para la economía española, para la economía europea y para la creación de empleo”, ha resaltado el vicepresidente de la Comisión para el Crecimiento y el Empleo, Jyrki Katainen. ha resaltado.

Tras la firma del acuerdo, el Banco Europeo de Inversiones pondrá en marcha Iniciativa Pyme para pymes en España. En pocos días publicará una convocatoria abierta invitando a los bancos y a otros intermediarios financieros a participar. Una vez seleccionadas, estas entidades informarán a las pymes españolas de las nuevas oportunidades de financiación. De este modo, los primeros préstamos en estas condiciones estarían disponibles en verano. Gracias a la garantía de la Iniciativa para pymes a través de los fondos aportados por las autonomías, los bancos podrán conceder créditos más baratos a las pequeñas empresas ya que su riesgo estará parcialmente cubierto y por tanto será más reducido. En caso de impago, la garantía cubre una parte, aunque los bancos retendrán también parte del riesgo.

El riesgo de impago está cubierto en primer lugar por los fondos estructurales españoles que sirven de garantía, luego por el presupuesto de la UE y luego por el grupo BEI. Con esta estructura, la posibilidad de apalancamiento es, según Bruselas elevada. Cada euro de los fondos estructurales españoles resultará en al menos cuatro euros de crédito a las pymes españolas.

De los 800 millones de fondos estructurales que las autonomías utilizarán para impulsar el crédito a tipos bajos (de los que está previsto que se beneficien en torno a 32.000 compañías), las mayores aportaciones las recibirán Madrid, con 263,7 millones de euros, Andalucía (98,3), Comunidad Valenciana (88,9), Extremadura (75,7) y Cataluña (66,1).

Está previsto que esta iniciativa beneficie a 32.001 pymes españolas, de las que 10.551 estarán situadas en Madrid, 3.932 en Andalucía, 3.556 en Valencia, 3.030 en Extremadura, 2.640 en Cataluña, 1.157 en Castilla- La Mancha y unas 1.121 en Castilla y León, entre otras comunidades.

Bruselas analiza si flexibiliza el ajuste a cambio de reformas

Los ministros de Economía y Finanzas de la UE abordarán mañana la configuración del futuro fondo del plan de inversiones de 315.000 millones de euros apadrinado por Jean-Claude Juncker y las nuevas directrices de la Comisión Europea (CE) para la aplicación flexible de las reglas de ajuste en ciertos casos para reformas e inversiones públicas.

Asimismo, adoptarán sin debate una enmienda ya acordada con anterioridad en diciembre de la directiva matriz-subsidiarias para evitar que las multinacionales eludan los impuestos, entre otros asuntos.

En cuanto a la flexibilidad, la CE tendrá en cuenta el impacto fiscal positivo de las reformas estructurales y aplicará esta política, con diferentes grados, a los países que no están en el procedimiento por déficit o deuda excesiva (respetan los límites del 3 % y del 60 % del PIB, respectivamente) y a los que, como España, figuran en el brazo correctivo al superar esos topes.

La CE analizará el plan de reformas antes de permitir un desvío temporal, pero las derivas no deben superar el 0,5 % del PIB. Cuando la CE abra un procedimiento por déficit excesivo, puede dar más tiempo para la corrección del mismo siempre y cuando exista un plan especial de reformas especificadas.

Para los países ya inmersos en el procedimiento, como España, que hayan hecho el esfuerzo fiscal necesario pero que necesitan más margen para reducir el déficit, la CE puede conceder más tiempo, igualmente solo si existe un plan específico de reformas.

En la reunión también se tratará la reciente propuesta para establecer el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (EFSI), que se creará en el seno del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y servirá para apalancar el dinero en forma de garantías a fin de atraer quince veces más inversiones privadas para proyectos de infraestructuras de transporte, energía, banda ancha y telecomunicaciones, entre otros. El EFSI, que debe estar operativo a mediados de 2015, contará con un consejo de dirección y una comisión de inversión.

El primero decidirá sobre la orientación general, las directrices de inversión, el perfil de riesgo, las políticas estratégicas y la asignación de los activos del Fondo. La comisión de inversión, por su parte, estará compuesta por seis expertos independientes y un director gerente, y se encargará de seleccionar proyectos específicos y decidirá qué iniciativas recibirán el apoyo financiero.