Catalunya aprueba su nueva Ley de Comercio

El Govern de la Generalitat ha aprobado este martes el anteproyecto de ley de comercio, servicios y ferias de Catalunya, la nueva regulación sobre materia comercial que entre otras cuestiones permitirá a las tiendas hacer rebajas todo el año.

El anteproyecto de ley, que pasa ahora al Parlament, “actualizar la normativa a las necesidades y los retos del sector”, agrupando en un nuevo marco normativo varios textos anteriores, según ha explicado el ‘conseller’ de Empresa i Coneixement, Jordi Baiget. Además, la norma también pretende acabar con la confrontación legal con el Gobierno del PP, que ha recurrido en los últimos años al Tribunal Constitucional diversos puntos de las diferentes normativas catalanas. Para Baiget, esta ley será “la prueba del algodón” para comprobar la voluntad de diálogo del Gobierno.

PRINCIPALES NOVEDADES

La nueva ley de comercio catalana modifica algunos de los puntos de anteriores normativas que afectan a prácticas históricas como las rebajas. De hecho, la nueva ley acaba con las rebajas tal y como se conocían hanta ahora, siguiendo la liberalización promulgada por Madrid. Así, el texto indica que “cada comerciante puede decidir el momento en que quiere llevar a cabo venta en rebajas”. Eso sí, el texto, anima a “considerar” las temporadas “habituales” de invierno y verano.

Con la nueva norma, los comercios podrán abrir tres horas a la semana más, pasando de las 72 horas semanales actuales a las 75. Por otro lado, mantiene los domingos y festivos de apertura anuales en 10: ocho fijados por el Govern y dos por las administraciones locales.

La ley también actualiza el apartado sobre exclusiones en el horario comercial habitual, es decir, las tiendas que pueden abrir más horas y días. Con el nuevo texto, en las localidades de más de 5.000 habitantes podrán abrir todos los días y con libertad horaria las tiendas de menos de 150 metros cuadrados que no pertenezcan a cadenas y que se dediquen a vender alimentos. En el caso de los municipios de menos de 5.000 habitantes, podrán abrir siempre las de menos de 150 metros que no sean de cadenas independientemente de su oferta comercial.

El texto también define con mayor claridad los criterios por los que una población puede ser declarada como municipio turístico (que tenga un bien declarado como Patrimonio de la Humanidad; que tenga más de 100.000 habitantes y haya registrado más de 600.000 pernoctaciones en un año, etcétera). También, y por primera vez, regula las áreas de degustación: las tiendas de alimentos podrán incorporar un espacio de degustación, que no podrá superar el 33% de la superficie de venta total.

Por último, la ley regula la venta de productos a domicilio: no se podrán ofrecer ni vender artículos en los domicilios privados mediante visitas que no hayan estado previamente solicitadas y aceptadas por sus titulares o residentes. “El vendedor o proveedor del producto o servicio está obligado a acreditar documentalmente esta aceptación previa”, agrega el texto.